Nacimiento de Aritz - 19 agosto 2017

Soy mama de dos niños, 7 y 2 años, los partos fueron totalmente diferentes.

Con mi hijo pequeño fue todo como a cámara rápida. De hecho, se adelanto dos días y en este caso no rompí aguas pero tenía contracciones. Durante todo el día me notaba rara y de vez en cuando algún dolor, a medida que avanzaba el día también lo hacían las contracciones.

Supongo que al ser el segundo aguanté más en casa por no dejar a mi primer hijo solo. Era de noche, nunca se había quedado a dormir con nadie y era algo que me angustiaba bastante porque no sabía qué reacción iba a tener. Pese a las dudas, de madrugada ya tuve que llamar a mis suegros porque las contracciones ya eran cada 4 min.

De este parto lo que más recuerdo es un abanico. Era pleno agosto y hacía mucho calor. Creo que todo el dolor lo canalizaba agitando el abanico... Mientras me ponían los monitores a eso de las 2 de la madrugada me sugirieron dejar el abanico para relajarme ya que parecía una loca abanicando (esto último no me lo dijeron pero yo lo pensaba), pero me negué.

Al llegar a la habitación de parto me dieron un abanico nuevo de color lila (así estaba el mio...). Yo andaba habitación arriba y abajo, solo me paraba cuando me daba una contracción porque me retorcía... Eran mas fuertes que en mi primer parto y cuando me tumbé en la cama para que vieran cuanto había dilatado me di cuenta que la cosa iba rápida... Tan rápida que no me pudieron poner la epidural.

En un momento en el que todo personal sanitario había salido de la habitación me dieron unas ganas tremendas de pujar y mi reacción fue aguantarlo, no sé porqué... Le dije a mi pareja que llamara corriendo, que el bebe salía ya. Al entrar la ginecóloga me dijo que no podía ser, que se acababan de verme y estaba eso que aún faltaba... ¿Cuál fue su sorpresa al disponerse a echar un vistazo? ¡Una cabeza!

Recuerdo las prisas acercando todo, poniéndose la bata corriendo como podía... y unos dolores que no podía dejar de gritar... "No grites" me decían... que lo entiendo porque asustas a las otras parturientas que pueden oírte y más si son primerizas... Pero era algo irremediable.

¿Duele? Sí. Pero se olvida.

En este parto sí decidimos que el papa cortaría el cordón.

Nació a las 4 de la madrugada, dos horitas de parto. Recuerdo que también me rompieron la bolsa de agua pero no sé si fue antes de que asomara la cabeza, durante o en qué instante...

En los dos partos me pusieron 3 puntos por un poco de desgarre. La recuperación fue genial en los dos casos, más en el segundo ya que no tuve epidural ni nada.

Cada parto es un mundo... Igual que cada mami...

Creo que lo importante es disfrutar de este bonito dolor.

HipnoNacer

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